viernes, 2 de enero de 2015

En el carro

Fue en el puente de la Inmaculada cuando sentados al sol en la terraza de La Ruta estuvieron recordando viejos tiempos, quizás unos cincuenta años atrás, cuando las cosas eran muy distintas a la hora de ganarse la vida y cuando los protagonistas de esta historia eran mucho mas jóvenes.
Él era un niño cuando de madrugada se subía con mi abuelo en el carro y recorrían grandes trayectos hasta pueblos como Matilla o Jiménez de Jamuz para luego ir a vender al mercado. El camino lo hacían de noche sobre caminos sin asfaltar llenos de cantos en los que las mulas levantaban una gran polvorera. Se turnaban a ratos para llevar las riendas, uno dirigía a los animales mientras el otro intentaba dormir en la parte de atrás del carro tapado con una manta para protegerse del frio pero no siempre era fácil con el traqueteo de las ruedas sobre aquellos caminos.
Sin duda era una forma muy distinta de ganarse la vida, algo que ahora muchos ni nos plantearíamos hacer, eran trabajos duros que hacían desde muy niños y sin embargo el día de hoy no tienen mal recuerdo de aquella época de hecho ahora escuchas estas historias salir de sus propios personajes y notas en sus palabras hasta un poco de nostalgia por todo lo vivido en aquellos años.

 

jueves, 1 de enero de 2015

Feliz año nuevo

Solo una entrada corta en este primer día del año con la esperanza de que pasaseis unas felices fiestas y para desearos que este nuevo año os traiga lo mejor a vuestras vidas para cada uno de vosotros. Igual para unos este año ha sido inolvidable y otros desearan no haberlo vivido pero hay que recordar que tanto de los bueno como de los malos momentos se aprende y que lo importante es seguir adelante e intentar mejorar las cosas. Lo importante ahora es que fuera como fuese el 2014, el 2015 sea mil veces mejor.
Es una época en la que el frío se llega hasta los huesos pero no importa cuando las casas están llenas de felicidad, de ilusión (sobretodo los que tenéis pequeños en casa), de amigos y de familia, y no pueden faltar buenos momentos para recordar en un futuro.
 
 

lunes, 27 de octubre de 2014

El despertar

Si pudieseis elegir donde despertar cada mañana, ¿en que lugar sería?
En mi lugar,creo que me gustaría despertar en una cabaña cerca de la playa o en una casa en el campo cerca de animales, o en algún ático de un edificio de alguna gran ciudad del mundo... pero hay un sitio que igual no es el primero que me viene a la mente cuando me hago esa pregunta pero en el cual sería capaz de despertar cada mañana: Villaquejida.
Uno de los mejores recuerdos que tengo son los despertares allí, en aquella casa: con los ojos aun cerrados, ya empiezas a oír murmullos por toda la casa, y gente que va y viene por las calles, sales de la cama y escuchas crujir las maderas sobre los pies y bajas las escaleras de puntillas para hacer el menor ruido posible. Sales al patio, miras el cielo y compruebas que da igual que llueva a cantaros, que el cielo este encapotado o que parezca que el sol nos va a quemar la piel todo el día: en ese patio por la mañana pronto hace fresco y la piel se te pone de gallina con la brisa. Ese aire fresco que viene cargado de la esencia del monte y huertas que rodean el pueblo y del olor a magdalenas y pan recién hecho que inunda por completo toda la calle Real. Luego te asomas a la puerta y ves que una está barriendo la acera, que algún pequeño ya anda correteando por ahí, que el melonero (que posiblemente sea el que ha puesto punto y final a tus horas de sueño) ya está anunciando todo lo que trae con el y que son muchos los que ya van en sus bicis por las calles. No eres la primera en despertar.
Son sensaciones que me reportan a algunos de los momentos más felices en mi infancia y que me encanta sentir cada vez que voy por que a veces en esos pequeños detalles están la mejor parte de un buen despertar.

viernes, 24 de octubre de 2014

Viajes

Las cinco horas en tren de Galicia a León dan para mucho sobretodo para pensar en como cambian las cosas y recordar viejos momentos. Recordé como hace tiempo cuando era mas pequeña mi odio por pasar tantas horas en coche se batían en duelo con las ansias por ir al pueblo:
Así era que a mediados de Noviembre mis padrea tomaban la decisión y me decían "En Navidad vamos al pueblo" y un remolino de sensaciones y pensamientos comenzaban a surgir en mi caza. Las horas comenzaban a pasar mas y mas lentas y parecía que no quería llegar el día, la fecha que consideraba lo suficientemente prudente para empezar a preparar la maleta: 1 de diciembre.
Aquella maleta iba cargada de "por si acaso": la ropa de verano por si hacia calor, los gorros y bufandas por si hacia mucho frio, ropa para andar por casa, ropa para el domingo, ropa para la bodega, los cuadernos del cole, los blocs de dibujo, los libros, las cartas, los patines, el balón, las muñecas... todo ello para un solo fin de semana en el que no le daba uno a la mayoría de las cosas. Luego mamá, a hurtadillas, modificaba a su antojo mi equipaje la noche anterior y yo a sabiendas de los cambios y ya como costumbre, procuraba meter en mi mochila de piolín alguna que otra cosa escondida.
Era entonces cuando empezaba aquel angustiosos viaje de casi 5 horas que conseguía desesperarme antes de llegar a Orense y que se basaba en repetir una y otra vez las mismas preguntas: "¿Falta mucho?" "¿y cuanto falta en kilómetros?" "¿y en horas?"... Mientras ellos desesperados con mi desesperación intentaban que me durmiese o que estuviera entretenida mirando el paisaje pero sus esfuerzos eran nulos hasta que veía el cartel que ponía "Villaquejida" que anunciaba la entrada al pueblo y ya podía respirar profundamente por que me sentía como en casa.
 
Años después he empezado a preparar la maleta dos días antes, conté las horas que faltaban para que el tren saliese de la estación de Santiago de Compostela y me desesperé mirando a través de cristal los paisajes que quedaban a ambos lados de las vías del tren antes de llegar a mi destino y finalmente volver a las calles del pueblo y ver a mi gente.
 
Si, las cosas cambian con el paso del tiempo pero hay sensaciones que a pesar de los años siguen ahí.

miércoles, 15 de octubre de 2014

1 año!

Un año ya acompañada de todos vosotros. Ha pasado rápido el tiempo, mas de lo que a muchos nos gustaría pero el caso es que hace nada, unos 10 días estuvimos de aniversario y hay que celebrarlo por todo lo alto. Se que igual últimamente he tenido el blog un poco abandonado, a pesar de que ganas de publicar no me faltan, pero vosotros habéis seguido ahí, al pie del cañón, leyéndome día si y día también publicase o no.
Juntos habéis conseguido reunir a día de hoy ni mas ni menos que 7450 visitas a esta página, mas de 450 al mes, y le lográis, día a día, dar sentido a esta andadura que decidí comenzar aquel 5 de Octubre de 2013 con todo mi empeño y cariño y que me ha guiado hasta aquí.
 
Estas son hasta el momento las entradas que más habéis visitado:

HISTORIA DEL CRISTO DE VILLAQUEJIDA
HISTORIA DE VILLAQUEJIDA
AMANECER EN VILLAQUEJIDA
BIENVENIDOS!
NOS VAMOS DE BARES!!
CRISTO 2001
FOTOGRAFIAS DE FAMILIA
QUINTOS!
MI BISABUELO, SACRISTÁN DE VILLAQUEJIDA
VERANO 2014


Y aquí está el enlace a la entrada de las fotografías de los últimos seis meses en la que también encontrareis las de los seis meses anteriores: FOTOGRAFÍAS

FOTOGRAFÍAS

En primer lugar gracias a todos los artistas que me han ayudado enviándome sus fotografías o concediéndome permiso para utilizarlas, ellos son los que dan vida a este blog con el color y las sensaciones que transmiten en sus obras.
En este enlace encontrareis la entrada que contiene las fotografías de los seis primeros meses: IMAGENES :D

A continuación os dejo las utilizadas los últimos seis meses y las entradas que únicamente contienen fotos, como en la anterior ocasión:

 FOTOS DE SAMANA SANTA
CRISTO 2001
MATILLA DE ARZÓN
VERANO 2014










miércoles, 3 de septiembre de 2014

Verano 2014

Parece mentira estar por tierras gallegas otra vez, con lo bien que se estaba por el pueblo estos últimos quince días de agosto. Pero llega septiembre y las vacaciones de verano tocan a su fin y solo me dejan el recuerdo de esos días increíbles y el sabor amargo de las despedidas. Fueron quince días en los que muchos diríais "no hice nada" pero que para mi fueron muy especiales y entre ellos aprendí muchas lecciones. Tuve tiempo para disfrutar con mi familia, para salir, para divertirme, para recordar viejos tiempos y reir junto a los mios. Pude ver como poco a poco la obra del cobertizo iba avanzando hasta verla casi terminada(la pena fue no poder quedarme a la fiesta final) y comprobé, una vez más, que la gente de ese pueblo siempre tiene una sonrisa que mostrarte que le da a un verano diferente, sin el calor abrasador de otros años, una calidez y alegría contagiosas.
Os dejo aquí alguna fotografía de estas vacaciones que saque en mis paseos por el pueblo y debajo el enlace al programa del Cristo para los que no lo hayáis visto. Ya podéis comenzar a contar los días que quedan que la cuenta atrás ya empezó y las fiestas están ahí al lado.